lunes, 8 de febrero de 2010

POR FIN ES LUNES! (Entreno 07/02/2010)


Aunque pueda parecer mentira, de un tiempo a esta parte, vengo agradeciendo que cada lunes mi despertador suene puntual a las 6:00 de la mañana.

Es momento de levantarse, ducharse, desayunar y dirigirse a la oficina para descansar y soltar piernas. Hoy no tendré que salir detrás de ningún desalmado sin piedad, ni ponerme en la puntita del sillín para hacer un pelín más de fuerza. Con un poco de suerte, en la boca sólo tendré sabor a café, y no ese regusto amargo de sangre que me hacéis sentir cada vez que nos juntamos para “pasarlo” bien.

A pesar de estas duras palabras, ya os echo de menos, y para variar, estoy deseando que llegue el sábado para cumplir mi promesa de esta vez ser yo quién os haga sufrir….

El domingo el reloj suena a las 7:30 de la mañana. La quedada ha sido temprano en la rotonda del carril bici. Le había dicho a David, que al igual que el sábado, iba a buscarle a su casa para ir entrando en calor. Sin embargo, después de la paliza del día anterior, le mandé un mensaje para decirle que sintiéndolo mucho, esta vez el tramo Torrejón-Parla lo iba a hacer solito. Mis argumentos fueron que estaba muy oscurito, y los domingos por la mañana anda mu mala gente suelta por la carretera.

La quedada, a las 8:45h en el Di Stéfano con David, Jaby y Cubino. Como Cubino llega con retraso, le metemos un poco de caña, y acordamos que de ahora en adelante, quién llegue tarde a la quedada, tiene que hacerse una serie tirando del resto para conseguir llegar a tiempo al punto de encuentro. Cubino toma nota, y nos enfila dirección Pinto, mientras soporta las bromas de los otros 3 impresentables.

Un vez en Pinto, aprovecho para adelantarme y tomar una instantánea del grupo que he catalogado como “El Bueno, el Feo y el Malo”. Yo ya se quién es cada uno. El resto que se forme su propia opinión.

Allí nos reunimos con Iván, que en vista del tirón de orejas del día anterior, había pasado la noche en el parque para no llegar tarde. Así me gusta, que aprendas bien la lección. Junto con él, y el grupo de pinteños que también habían quedado a esa hora, nos dirigimos todos juntos hacia nuestra querida Vega.

Puntuales a la cita, nos reunimos toda la grupeta y en riguroso paralelo, tomamos dirección Ciempozuelos para hacer la subida a Villaconejos.


Casualmente, la primera parte nos toca hacerla a David y a mi. Por detrás, lo de siempre, algún comentario del tipo:

- Vaya ritmo de mierda.
- Para esto me quedo en mi casa
- Me voy a caer de la bici
- Yo si quiero gano la Quebrantahuesos (saliendo en el último cajón)
- Yo subo el Marie Blanque “a plato” (echando fotos)

En este momento viene a mi cabeza la siguiente imagen y aprieto un poco el ritmo.


De manera natural y poco a poco, las palabras se convierten en jadeos y sólo se oye una profunda respiración y el precioso trinar de los pájaros.

Un par de relevos de Pino, Pablo, Jaby y nos plantamos arriba casi sin darnos cuenta.

Abandonamos Villaconejos para coger la carretera que nos lleva a la subida a Colmenar. Algunos la conoces como los Molinos, pero en mi caso, la conocía como la subida de La Presa. No lo había subido nunca, aunque había pasado muy cerca alguna vez que habíamos ido a subir el Puente de Villarubia.

Nos llevamos una grata sorpresa al comprobar que habían asfaltado la carretera, que antes era una carrera de obstáculos, y más bien parecía que estabas haciendo una ruta de MTB.

Justo antes de empezar la subida, hago una foto de todos juntitos, porque luego vete a saber lo que puede pasar.


Y pasó, pasó…Fue tal el cambio de ritmo que mis piernas dijeron que su ritmo era otro, que mejor poner otra velocidad y a ver qué pasaba. Cedo unos metros y me limito a intentar mantenerlos, pero sólo puedo aspirar a eso. Delante van coordinados dándolo todo y no damos para más. Hago grupeta con Pablo y vamos comentando las miserias, y le digo que mire para arriba porque tenemos compañía:


Reagrupamos arriba y tiramos dirección Chinchón para bajar por la curvas, y así alargar un poco más la ruta y hacer más kilómetros.

Momento que aprovechamos para hacer unos relevos a 45 km/h con un aire de cara infernal. Jaby hasta se atrevió a hacer un video en tales circunstancias.



Por favor, aceptamos donaciones vía PayPal, 1 euro en “High Quality” y 2 euros en calidad “Blue-Ray”. Por cada descarga, adjuntamos un Tupper Ware de membrillo casero que hace mi abuela y está que quita el “sentio”. El tío Galán puede dar fe de ello, que cada salida me “gochea” un poquito.


En la meta volante de Titulcia lanzo un sprint agresivo que rápidamente encuentra respuesta por parte del grupo. Por detrás, se cruzan las apuestas sobre mi resultado final:

- Yo digo que se cae
- ¿Éste qué hace?
- Ostias, ostias, ¿lo estás grabando?
- Yo no le conozco

Al final, soy rebasado por Pino y por uno de los hermanos Schleck, llevándome una más que meritoria tercera plaza.

En la parada de la tostada, Tortonda hace balance de lo visto durante la jornada, y da unas pequeñas pinceladas de lo que será la estrategia a seguir para conseguir el TFM por equipos. Con cara seria le digo que sintiéndolo mucho, este año mis puntos irán a parar fuera de su equipo (no os descojonéis tanto mamones, que yo lo dije todo lo serio que pude).


En la vuelta para casa, vamos de manera tranquila y charlando como hacía tiempo que no hacíamos. David y yo comentamos que tiramos dirección Pinto por la Yesera, y aunque en un principio nos salen amigos por todas partes (y sin llevar Donetes), cuando damos la vuelta a la rotonda, nos vemos los dos más solos que la una, y ni dios se había despedido de nosotros. Sólo nos queda resignarnos y afrontar en soledad el duro regreso a casa, emulando a Robert Redford y Paul Newman en “Dos Hombres y un Destino”.


- Pufff, ¿vaya pereza no? Además es que no se ve a nadie a lo lejos para engancharnos
- Oye, ¿y si vamos de tranqui? Total, el trabajo ya está hecho.
- Pues sí la verdad…..
- Mira tú, eso es una grupeta, ¿no?
- ¿Nos ponemos a relevos y cuando les pasemos lo hacemos en paralelo?
- Venga vale, pero luego aflojamos.
- (5 minutos después) Anda mira, estamos en Pinto, y hemos sacado 35 km/h de media.

Después de atravesar Parla y su agradable tráfico interior lleno de rotondas, me decido a acompañar a David a casa, ya que mirando el reloj, veo que tenemos tiempo de sobra.

Como siempre, vamos comentando las jugadas del día, y retorciéndonos de risa. Finalmente se despide de mí al estilo “Lluvia de Estrellas”, finiquitando el día con la frase:

“ANDA, VETE A CASA, QUE TE CONOZCO Y ERES CAPAZ DE ALARGAR”

Tranquilos, con los 142km de hoy, y los 148km del día anterior, iba más que servido.

Por cierto, quiero aprovechar para resaltar la clase de Iván. Increible cómo después de la caña del día anterior, y sufriendo lo indecible, al día siguiente estaba con nosotros con una sonrisa en la boca, y meterse otra kilometrada en las piernas. Miedo me das cuando estés al 100%. CRACK




4 comentarios:

Galan dijo...

SUBLIME.

tritata dijo...

que o pueda seguiros el ritmo,que buena grupeta haceis,genial como escribes me rio un monton,un saludo,me animais a darle fuerte pa intentar meterme un dia,no hay descanso!!!!

tritata dijo...

que pena que no pueda,falta ahi

Raúl T. dijo...

Rena, mejorando cada dia, si ya sabia yo que te tenia que presionar un poco con esto del blog. besitos